- Vía CNC
- Hoy se dieron a conocer los resultados de la Tercera Encuesta Nacional sobre Percepción del Comercio Ilícito y Contrabando en Chile, la que revela que el comercio ambulante informal, el contrabando y la piratería se asocian mayoritariamente a delincuencia, desorden, inseguridad y crimen organizado, destacando el aumento en la vinculación con narcotráfico respecto de 2024, lo que refuerza su lectura como un problema de orden público.
- Alrededor de 9 de cada 10 personas reconoce que la venta de productos ilegales o falsificados genera un daño al país y a los ciudadanos al no pagar impuestos, saben que se exponen a sanciones y que, muchas veces, hay mafias detrás.
- El desacuerdo con la presencia de estas actividades alcanza a cerca de dos tercios de la población en 2025, mostrando un endurecimiento del juicio social respecto de mediciones anteriores, sobre todo respecto a contrabando y comercio ambulante.
En un conversatorio convocado por el Observatorio del Comercio Ilícito y Seguridad (OCIS), la CNC dio a conocer los resultados de la de la Tercera Encuesta Nacional sobre Percepción del Comercio Ilícito y Contrabando en Chile, un estudio que busca evaluar el conocimiento y percepción de la ciudadanía respecto al comercio ambulante informal, el comercio ilícito y el contrabando, así como las implicancias y daños asociados a estas actividades.
En la instancia participaron la vicepresidenta de la CNC, Cecilia Valdés y los alcaldes de Independencia, Agustín Iglesias; Fares Jadue de Recoleta; Jaime Bellolio, de Providencia y Miguel Concha, de Peñalolén.
Para la vicepresidenta de la CNC, Cecilia Valdés, «esta encuesta confirma que hoy Chile entiende mejor qué es el comercio ilícito y también lo rechaza con más fuerza. Ya no hablamos solo de informalidad: la gente lo asocia cada vez más a delincuencia, crimen organizado y narcotráfico. El comercio ilícito dejó de ser visto como un problema menor. La mayor comprensión del fenómeno abre una oportunidad para el nuevo gobierno: implementar políticas más robustas con respaldo ciudadano».
Valdés agregó que «ésta muestra que el comercio ilícito ya no se percibe como economía de supervivencia, sino como un ecosistema criminal que alimenta la delincuencia y el desorden urbano. La ciudadanía entiende que detrás del comercio ilegal hay redes, financiamiento del crimen organizado y un daño directo al comercio formal, al empleo y a la recaudación fiscal”.
La vicepresidenta de la CNC relevó que “aunque un tercio de las personas reconoce haber comprado en el comercio ambulante, existe una tensión entre valores y comportamiento. Precio y conveniencia siguen pesando, por eso necesitamos más educación y fiscalización. Combatir el comercio ilícito también es educar: que los consumidores reconozcan riesgos, exijan su boleta y prefieran el comercio formal”.
Por su parte, Fares Jadue, alcalde de Recoleta, señaló que “esta encuesta confirma algo que desde los municipios vemos a diario: el comercio ilegal no es solo un problema económico, es un problema de seguridad, de orden público y de convivencia en nuestros barrios. La ciudadanía entiende que detrás de la venta ilegal operan mafias, crimen organizado y, muchas veces, redes vinculadas al narcotráfico, y por eso exige mayor fiscalización y control. Pero para enfrentar este fenómeno de manera efectiva se requiere algo más que voluntad. Hoy los gobiernos locales tenemos responsabilidades crecientes en materia de fiscalización y seguridad, pero sin los recursos ni el presupuesto necesarios para cumplirlas adecuadamente. Combatir estas redes exige más herramientas, mayor dotación, atribuciones claras y una coordinación real con el Estado”.
Agregando que “al mismo tiempo, este desafío debe abordarse con una mirada integral: enfrentar con decisión al crimen organizado, recuperar el espacio público y fortalecer el orden, sin perder de vista que muchas personas llegan al comercio informal empujadas por la falta de empleo y la precariedad. Para eso se necesitan políticas públicas que, junto con la fiscalización, generen trabajo digno y formal para nuestras vecinas y vecinos”.
Por su parte, Miguel Concha, alcalde de Peñalolén, indicó que “esta encuesta confirma algo que en Peñalolén vemos todos los días, que el comercio ilegal no solo afecta a la economía y al comercio establecido regular, sino que también es un problema de seguridad y de orden público. Desde que asumimos la gestión hemos trabajado firme con el compromiso de erradicarlo, fiscalizando frecuentemente para recuperar el espacio público para nuestros vecinos y devolver la tranquilidad a los barrios.»
Mientras que el alcalde de Independencia, Agustín Iglesias, relevó que “el comercio ambulante debe abordarse de manera integral y con decisión. En Independencia hemos fortalecido la seguridad con una inversión histórica, más patrullajes, fiscalización e incautaciones, junto a herramientas como la Ordenanza Cero Incivilidades y las Cartas de Fiscalización para intervenir el comercio irregular vinculado a delitos. La seguridad se construye con coordinación y participación. Por eso trabajamos junto a Carabineros y otros servicios del Estado, e impulsamos canales como el 1469 y Alerta Independencia. Recuperar el espacio público no es solo orden urbano: es seguridad, convivencia y dignidad para nuestros barrios y su gente”.
Por su parte, el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio, señaló que “el comercio ilegal no solamente es desleal con el comercio formal, que paga su patente, que paga impuesto, que tiene contratos de trabajo para sus empleados, sino que, además, constituye un problema de orden público. En los entornos del comercio ilegal ocurren incivilidades que pueden llevar luego que se cometan delitos. En la comuna de Providencia hoy día tenemos más de dos millones de personas que al día pasan por la comuna, entonces obviamente que eso ofrece muchas oportunidades, pero al mismo tiempo ciertos riesgos que tenemos que estar vigilando. Para la época navideña lo que hicimos fue primero multiplicar los espacios para que emprendedores de la comuna pudieran vender sus productos, pero al mismo tiempo, insistimos en una fiscalización bien dura para el comercio ilegal y hoy día además los vecinos son mucho más sensibles, porque la tolerancia hacia el incumplimiento de las normas es algo que es importante que no se normalice.
Principales Resultados
El estudio, realizado entre el 18 y el 28 de noviembre del 2025, se basó en 576 encuestas autoaplicadas mediante un cuestionario estructurado, con preguntas abiertas y cerradas. La muestra se distribuyó entre la Región Metropolitana (282 encuestas) y las diversas regiones del país (294 encuestas), ponderando los resultados según zona, edad, sexo y nivel socioeconómico.
El estudio muestra una sociedad chilena altamente consciente del comercio ilegal, el contrabando y el comercio ambulante informal, que los asocia directamente a delincuencia, desorden y crimen organizado. Aunque los rechaza en el plano normativo, también reconoce su origen en la precariedad laboral y el alto costo de la vida, generando una tensión entre condena moral y comprensión social. El consumo existe, pero es funcional y oportunista. La ciudadanía demanda hoy un Estado más activo, con fiscalización real, sanciones duras y generación de empleo formal como condición estructural para reducir estos tres fenómenos.
Existe un alto nivel de alfabetización del fenómeno: la ciudadanía sí sabe distinguir qué es comercio ilegal, comercio ambulante informal y contrabando y este conocimiento creció respecto a 2024. Chile ya no está en una etapa de desconocimiento, sino de conflicto con el fenómeno. Existe un rechazo mayoritario, pero con grietas de tolerancia. La mayoría está en desacuerdo con que estas actividades ocurran en su barrio/comuna, pero legitima su causa estructural: falta de empleo formal.
Conocimiento de conceptos: No solo la mayoría de los encuestados reconoce los conceptos de comercio ilegal, ambulante informal y contrabando al ver sus definiciones (cerca del 75%), sino que, además, este reconocimiento aumenta con respecto al año anterior.
Antes de esta encuesta, ¿Sabía lo que era el comercio ilegal?
Preocupación social: La sociedad chilena muestra un alto grado de preocupación por el comercio ilícito, el comercio ambulante informal y el contrabando. La percepción de alta presencia del comercio ilegal es mayor en la escala nacional, llegando a 58% y más lejana al barrio donde se vive.
¿En qué nivel cree que se ejerce el comercio ilegal en su…?
Asociación con ilegalidad y delincuencia: El 41% de los encuestados asocia el comercio ambulante con delitos y actividades delictivas. Luego, un 59% de los encuestados asocia el comercio ilegal con temas de delitos y actividades ilegales, cifra que sube a 72% cuando se pregunta por contrabando de productos.
Cuando piensa en Comercio Ambulante Ilegal, ¿cuál es la primera palabra que se le viene a la mente? RESPUESTAS ESPONTANEAS (agrupación por temas)
Conocimiento de implicancias legales: 9 de cada 10 personas reconocen las sanciones asociadas al comercio ilícito, principalmente multas en dinero (74%) seguido de penas de cárcel (26%). Por otra parte, un 87% está consciente de que estas actividades pueden financiar redes delictivas.
Aceptación del comercio informal: La mayoría rechaza que se realicen actividades relacionadas con el comercio ilegal y ambulante informal en sus comunas o barrios, sobre el 50% desaprueba el comercio ambulante informal y más de un 60% rechaza la piratería y el contrabando, aumentando el rechazo con respecto a 2024.
¿Cuán de acuerdo o en desacuerdo está con que se realicen las siguientes actividades en su comuna o barrio de residencia?
Hábitos de compra: pese a aumentar este rechazo, se mantiene la cifra del comportamiento de compra, donde 1 de cada 3 personas han realizado compras en el comercio ambulante informal recientemente, y exceptuando la compra de frutas y verduras, un 28% de los encuestados compró algo en los últimos tres meses en el comercio ambulante informal, siendo el precio más bajo el principal atractivo, mientras que 2 de cada 5 personas señalan que “justo iban pasando por el lugar”.
En los últimos 3 meses el producto más consumido en el comercio informal ha sido la ropa seguido de los artículos de aseo. Por otra parte, al preguntar por lo último que ha comprado destaca la comida envasada o preparada con un fuerte incremento respecto al 2024. Las principales barreras para comprar están relacionadas con la calidad de los productos con un fuerte incremento con respecto a la medición anterior, seguido por la falta de interés y temas éticos.
¿Qué productos ha comprado en los últimos 3 meses en el comercio ambulante informal?
Percepción de necesidad económica: El comercio ambulante informal sigue atribuyéndose principalmente a la necesidad económica (desempleo), como principal causa, seguido por barreras legales y administrativas, temas de conveniencia y la percepción de un aumento de prácticas informales. Por su parte, la principal relación del comercio ambulante informal es con la inmigración irregular y el desempleo. En segundo término, con contrabando, inseguridad y delincuencia. Sube percepción de relación con narcotráfico con respecto a 2024.
Sin embargo, 9 de cada 10 personas considera que deben implementarse medidas para reducir su incidencia aumentando los que mencionan la necesidad de un mayor control por parte de las autoridades. Por su parte, 1 de cada 2 personas menciona a las municipalidades como principales responsables en reducir el comercio ambulante.
¿Cuán relacionado cree usted que está el comercio ambulante informal con…?
2 de cada 5 declara saber distinguir algunos productos de contrabando, piratería y/o falsificación, especialmente para zapatos/ zapatillas, ropa y cigarrillos. Se demuestra además que, pese a que las personas declaran reconocer la ilegalidad de ciertos productos, destacan ciertos bienes donde este conocimiento es más bajo como por ejemplo, en repuestos de vehículos, artículos de aseo y artículos de mascotas, entre otros, siendo imperioso avanzar en educar a potenciales compradores – mediante campañas de sensibilización- sobre las implicancias de comprar en el comercio no establecido, cómo reconocer productos falsificados o piratas, implicancias éticas, legales, menor recaudación fiscal, sanciones para compradores, seguridad por falta de normativa, etc.
Sé parte de nuestro Gremio
